viernes, 2 de marzo de 2012

Plegaria cuaresmal


Señor de la misericodia:
Aquí estoy
sencillamente a tus pies.

Tú conoces, solo Tú,
lo que se mueve en mi corazón.
Tú escrutas las entrañas del hombre.

Piedra y fuego,
Luz, hambre de luz.

Estoy ciego, Señor,
estoy en el camino,

Mientras oigo tus pasos
en medio de la multitud
que se aglomera en torno a tu persona.

¿Puedes saber que estoy a la vera del camino,
ciego, expectante, ansioso?

¿Puedes, realmente,
pronunciar mi nombre
como hiciste con Simón,
con Andrés,
con María en aquel jardín iluminado?

Señor: ¡qué vea!

Señor: ¡qué te escuche!

¡Pronuncia, te lo ruego, mi nombre!

Amén.

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